El dinero y el ahorro

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La clave del éxito de este sistema reside en que, una vez que se distribuyen los dineros y se asigna un monto para los gastos de mantención del hogar, todos los gastos, desde el jabón hasta la comida del perro, tendrán que provenir de la cantidad que quede, porque no habrá más dinero hasta el mes siguiente. ¡¡Ese es todo el dinero de que se dispone para llegar hasta el próximo fin de mes!! Cuando hagamos esto, lograremos una sensación de alivio y
control. Se acabaron los autoengaños y los juegos. Lo que tenemos como ingresos menos las cuentas, incluido el ahorro, constituye el saldo automático y límite de nuestros gastos hasta fin de mes. Una de las razones por la cual muchos no ahorran, es que actúan desmereciendo las pequeñas cantidades y se proponen metas muy altas, o nada.
En el caso de que usted sea de las personas que no ha aprendido a ahorrar, lo más probable es que el sentimiento que le sobrevenga, cuando tome conciencia del verdadero potencial que encierra el ahorro, y mire retrospectivamente su vida laboral, sea de impotencia. Le cabrá íntimamente la certeza de que pudimos haberlo llevado a cabo, mas la desidia y el hábito del consumo, nos la ganó. Como justificación y consuelo nos diremos que nunca nos sobró ni un solo peso al final del mes, para ser ahorrado. ¡Todo lo contrario, muchas veces terminamos el mes con un saldo en contra! Es difícil mirar hacia atrás y ver tantos años transcurridos de amortizaciones de deudas y postergaciones de sueños, ¡sólo para descubrir que estamos; en el mismo lugar donde empezamos, respecto al ahorro! Lo más importante es empezar a pagarse a usted mismo, es decir, a ahorrar. Estoy absolutamente convencido de que cualquiera podría seguir viviendo casi exactamente igual si su ingreso fuera 5 ó 10%
inferior a su ingreso actual, y destinar ese monto al ahorro. Haga cualquier cosa que funcione para realmente empezar, pero ¡hágalo ya! Muchas personas están tan ocupadas trabajando, que no tienen tiempo para ganar dinero. Como veremos a continuación, el

• 10% ahorro
• 25% dividendo hipotecario o arriendo
• 20% intereses, cuotas de préstamos y emergencias
• 45% gastos en mantención del hogar

trabajo por sí mismo no produce gran a cumulación de dinero, pero sí puede hacerlo el hábito del ahorro sistemático.

Uno de los problemas al que se ve enfrentado hoy el joven profesional y todos en general, es optar por una disciplina de no dejarse atrapar por el sistema de consumo descontrolado, gastando más de lo que gana, o peor aún, no ahorrar. Si elegimos vivir bajo las reglas del sistema económico establecido dentro de la sociedad, hay sólo una alternativa: ganar intereses o pagar intereses. Las deudas son lo opuesto al ahorro, con la diferencia que el ahorro es voluntario. En el caso de las deudas, hay que pagar obligatoriamente, ¡aunque no podamos! Cuando se tiene un monto ahorrado, éste se servirá del sistema para ganar intereses y crecer.

El sistema financiero y comercial de la sociedad donde desempeñamos nuestro trabajo está diseñado para facilitar el endeudamiento a través del consumo. Será muy frecuente
encontrar todo tipo de ofertas de tarjetas de crédito entregadas sin costo a domicilio, sin cargo anual, y absolutamente gratis. Las tarjetas de crédito son el “genio en la botella” que nos hace entrar mágicamente en el mundo del “hágalo realidad”, permitiéndonos comprar todo aquello que no podemos tener. También será usual encontrarse cotidianamente con propaganda machacándonos los oídos, tratando de convencernos de que todos los problemas se pueden solucionar acudiendo a la financiera de turno, a retirar dinero en tan sólo 24 horas. En los spots de televisión se muestran imágenes de personas felices recibiendo dinero como si se lo regalaran. Obviamente, lo ofrecido en la publicidad va más en beneficio del que avisa, que del usuario. Además, las tasas de interés que cobran las financieras o las casas comerciales son superiores a las del sistema bancario. Una vez que el individuo está “ingresado”, debe comenzar a pagar intereses al sistema, en vez de hacer trabajar al sistema para sí mismo. Por otra parte, las ofertas que uno encuentra en la mayoría de las campañas publicitarias no son para que usted ahorre, sino para hacerle más eficiente el consumo. Rara vez ese dinero logrará separarse para ser depositado en una cuenta de ahorro. Me atrevería a decir que cualquiera que sea el nivel de ingreso, la mayoría de las personas gasta más de lo que gana, tiene poco o ningún dinero ahorrado, tiene deudas a plazos, y carece de un plan económico de largo plazo. La mala costumbre de gastar más de lo que se gana para vivir, es independiente del nivel de ingresos. Cualquiera que sea la cantidad de dinero que se gane, siempre se gasta todo, y aun más. Los gastos “necesarios” siempre crecen, a menos que protestemos. Nunca es suficiente… porque si se gana más, ¡se gasta más! Se podría afirmar que nuestra generación no ha desarrollado el
hábito de ahorrar para planificar la compra de un bien, dado que lo puede conseguir en forma inmediata a crédito. “Gaste ahora, y pague mañana”. Pero rápidamente el crédito disponible puede convertirse en un problema cuando no se tienen predeterminados los límites de los gastos. No se trata de no incurrir en deudas, pero debe tenerse presente que el endeudamiento indiscriminado puede producir grandes dolores de cabeza. No se trata de pagar todo al contado, sólo se hace la advertencia de que el uso indebido de las deudas nos imposibilitará hacer un buen manejo de nuestro dinero. Uno habrá experimentado que, independientemente del nivel de ingresos, a medida que fueron pasando los años, las cuentas fueron creciendo hasta parecernos abrumadoras. Finalmente, la meta de todos los meses se transformó en lograr pagar las cuentas. Pero siempre mantuvimos la noble intención de que si al final del mes sobraba algún dinero, éste se destinaría a ahorro.
Pero infaliblemente, cada mes terminaba, si no “raras”, con un saldo en contra.

En el esfuerzo por dominar el monstruo de las deudas, perdemos la calidad de nuestra vida, y la reducimos tan sólo a dos hechos: trabajar y pagar cuentas. Esta es la trampa en que la mayoría caemos; dejamos nuestra vida en suspenso mientras esperamos, y confiamos en que nuestras finanzas mejoren. Mientras tanto, las cuentas siguen creciendo, aumenta la ansiedad y se siente que la vida está en vilo. Si la persona quiere mantenerse dentro del sistema establecido, no tiene alternativa, ya que es muy importante el comportarse como una persona responsable y cumplidora, para reforzar su auto imagen. Pero, por otro lado, el sistema no le dará tregua, conminándolo a mantener al día los pagos de los compromisos
adquiridos, o de otra manera será expulsado fuera del sistema como persona “non grata”. Esto hace que uno esté programado inconscientemente a pagar en primer lugar las deudas, al momento de recibir el sueldo, a fin de mes.

Cuesta mucho llegar a entender que, mientras estemos vivos, es natural que haya cuentas que pagar, y que los sueños deben ser incorporados al presente y no ser postergados indefinidamente, ya que la vida que tenemos hoy es lo único que poseemos. Finalmente entendí que las cuentas deben ocupar la dimensión apropiada en la vida, así como una de las muchas responsabilidades que debemos asumir, pero ciertamente no una responsabilidad única, abrumadora y avasalladora. La solución de más corto plazo no es conseguir más dinero, sino aprender a manejar el dinero de que disponemos hoy. Los
problemas económicos se deben resolver no tan sólo con más dinero, sino también con imaginación.

El primer sentimiento que se nos produce es que odiamos las cuentas, y, si pudiéramos, lo primero que haríamos si tuviéramos dinero extra, sería saldarlas cuanto antes. De ahí en adelante, nos diríamos, vamos a comprar todo al contado, y nunca más volveríamos a endeudarnos. Pero la vida en el mundo real no es así. ¿Cuantas veces no hemos rebajado el saldo de deudas en las tarjetas de crédito para, al corto tiempo, estar nuevamente en lo mismo? Lo más sensato que he encontrado, después de pasar largos años pagando cuentas, es la proposición de la autora Carol Keeffe, quien nos propone tomar el control de las deudas mirando hacia adelante. El sistema propuesto se basa en abonar el mínimo requerido, aunque suene extraño. Lo más difícil de aceptar de este sistema es la contradicción que conlleva en sí mismo, ya que para toda persona que sabe de cálculos financieros dirá que mientras más pronto se salde la deuda, más rentable es la operación. El problema es que no se puede garantizar que esa diferencia de dinero será efectivamente
ahorrada, sino que nuevamente se trasladará a mayor gasto. El punto crucial es que, mientras tanto, con el afán de salir eficientemente de dichas deudas en el menor plazo posible, se comienza a postergar la calidad de vida. Si uno optara por abonar el mínimo al pago de las deudas, la pregunta inevitable es: ¿…y qué pasa con los intereses que estamos pagando durante tan largo plazo? Después de muchos años de gastar casi todo el sueldo tratando de saldar las deudas, para ahorrarnos los elevados pagos de intereses, probablemente no habremos logrado ahorrar absolutamente nada. Tampoco esta vez la teoría predicada por los expertos financieros funciona en la vida real, porque si no somos capaces de materializar realmente esa capacidad de pago disponible en ahorro, ¡mal podemos esperar tenerlo! Al margen de los intereses pagados, lo que importa es lo que sí funciona. El sistema propuesto resulta porque toma en cuenta la naturaleza humana y sus debilidades y por otra parte libera un excedente para ser destinado a ahorro y permite preservar la calidad de vida dentro de los límites que nos haga sentir recompensados
luego del esfuerzo desplegado.

Abonar un poco màs del mínimo a las tarjetas de crédito o a las deudas, es encarar de frente el problema emocional. Estamos actuando y no reaccionando, en el supuesto que hayamos detenido el uso de las tarjetas, para ir extinguiendo en el tiempo la deuda. Cuando hacemos un abono a la tarjeta de crédito, estamos tomando dinero de hoy y destinándolo a pagar cosas que compramos en algún momento en el pasado. Y peor aún, utilizando las tarjetas de crédito, permanecemos en la urgencia de pagarlas en primer lugar, y empezar a vivir después. Cada vez que utilicemos las tarjetas de crédito, estaremos postergando nuestra
decisión de vivir y ser libres. Obviamente, la única manera de que el sistema de abonar el
mínimo funcione, es dejando de utilizar las tarjetas de crédito.
Abandonar su uso es más fácil de decir que de hacer. Sobre todo si uno está acostumbrado a gastar más de lo que gana, entonces le va a tomar más tiempo y cierta cantidad de energía en cambiar la tendencia. Para conseguir algo diferente, tiene que empezar a hacer algo diferente. No lograremos la libertad mientras el monstruo de las deudas controle nuestras vidas. El plan de acción debería ser reestructurar los pasivos con una buena entidad crediticia, que le cobre una tasa de interés razonable, a un plazo suficientemente largo de modo que su actual situación de pago de deudas mensuales se vea reducida, y el excedente
pueda ser destinado a ahorro.

El individuo que ha logrado formar un capital, tiene grandes posibilidades, porque se le abre un horizonte de opciones que puede evaluar. La ausencia de deudas nunca podrá compararse con la posibilidad de tener opciones para evaluar, si se tiene dinero ahorrado. Cuando se dispone de un capital ahorrado se tiene la libertad de elegir accediendo a las opciones que automáticamente acompañan al hecho de tener dinero disponible.

Tener las cuentas pagadas no equivale a la “felicidad”. Tener control sobre el dinero y tener un plan que haga realidad los sueños y cumpla metas, sí equivale a la “felicidad”. El éxito en el manejo del dinero reside en descubrir qué es lo que se desea en forma objetiva, y tratar de conseguirlo. Este es el secreto que gatilla la motivación por el ahorro. Cuando el ahorro no tiene un objetivo tangible, se vuelve aburrido y se pierde el entusiasmo para llevarlo a cabo.

Cuando estamos haciendo planes o haciendo algo que realmente deseamos, nos sentimos revitalizados, productivos y motivados. La estrategia es lanzarse a la acción para rescatar la libertad y empezar a planificar desde hoy sus sueños, junto con pagar las deudas.

Por donde comenzar, es sin duda la pregunta que primero se nos viene a la mente, cuando uno desea formar un capital. La relación con el dinero suele no ser fácil. La educación que recibimos, la sociedad en que nos desenvolvemos, y nuestro propio acondicionamiento intelectual, nos inclinan a creer que la riqueza y la buena vida son sólo para los demás, o que sólo pueden lograrse por predestinación. El individuo que tiene un capital a su disposición tiene grandes posibilidades porque se le abre un horizonte de opciones que
puede evaluar, para luego elegir la más conveniente. De todas las formas que existen para acumular dinero, tales como: asaltar un banco, estafar a otras personas, explotar el trabajo de otros pagando sueldos bajos, traficar drogas, contraer matrimonio con una persona rica, recibir una herencia, ganarse la lotería, o trabajar y ahorrar; sólo la última es una opción que está al alcance de todos, porque depende con plena seguridad de nosotros mismos. La única fuente legítima de que dispone un individuo es su capacidad de trabajo, y en función de éste, su capacidad de ahorro. La capacidad de generar ingresos mediante el trabajo es
una condición propia de las personas, y es el vehículo de su realización. Un trabajo realizado con diligencia y entusiasmo, por simple que sea, produce un efecto positivo en la persona misma y en el grupo laboral en donde se desarrolla. El tener trabajo es una de las cosas más grandes que puede ocurrirle a un individuo. Mas aún, el trabajar en lo que le guste, ¡es lo mejor que puede a alguien sucederle!

El trabajo es el esfuerzo aplicado, es aquello a lo cual consagramos nuestras energías para lograr algo útil. En este sentido, el trabajo no es tan sólo la tarea con la cual nos ganamos el sustento, sino aquello que hacemos de nuestra vida. Aristóteles señalaba:

“La felicidad reside en la actividad tanto física como mental”. Reside en hacer cosas de las que pueda uno enorgullecerse, y de las que, por lo tanto, disfrute realizándolas. Las mayores alegrías de la vida no son las que se apartan de nuestro trabajo, sino las que
se avienen con dicha labor. Los que se pierden la alegría del trabajo, de la labor bien realizada, se pierden una parte muy importante del disfrute de su vida. Por supuesto, uno podría “hacerse rico” robando o estafando el dinero de otros, con lo cual se lograría el objetivo de acumular dinero. Pero si se procediera de esa forma, la persona se expone
a consecuencias muy graves que pueden finalmente causarle un daño irreparable. Por último, podría caer en la trampa emocional y sicológica de estar siempre sintiendo pasos tras de sí, o estará siempre esperando el momento en que será atrapado por la justicia. Estas formas de acumular dinero no cumplen el objetivo de ayudar al desarrollo personal, y, por lo tanto, no parecen ser el camino más recomendable. Por último, está el camino de la buena fortuna que, sin lugar a dudas, existe. Pero basar la formación de un capital en la probabilidad de obtener un premio de azar, es sólo un romanticismo. El consejo más sabio es estudiar, ya que en algunos casos permite acceder a empleos mejor remunerados, pero, sobre todo abre una puerta a la cultura, a mayor inquietud intelectual y acceso a campos modernos del conocimiento. El estudio, el trabajo y el ahorro están al alcance de todos. Lo que se requiere es perseverar.

Existen dos formas para producir que el ahorro crezca en el tiempo:
a) Monto fijo inicial, por una sola vez.

Este sistema se refiere a destinar un monto inicial y mantenerlo durante un tiempo de largo plazo colocado en el “sistema” a una tasa de interés conveniente. Este sistema no considera aportes de ahorro mensuales, sino que es el caso típico de una persona que recibe una cantidad importante de dinero y desea hacer algo más con ella que gastársela en el consumo de tantas cosas atractivas publicitadas. La presentación del resultado de este sistema se hará en forma gráfica, ya que el lenguaje visual es mucho más claro y grato para hacer simulaciones.

La fórmula y nomenclatura utilizada para la construcción del
gráfico es la siguiente: Como se puede observar el valor futuro tiene un comportamiento
exponencial con respecto a la cuota inicial de ahorro. Para comodidad del lector, el monto inicial invertido que aparece en el gráfico Nº 1 es 1 US$, de manera que pueda multiplicarse el resultado obtenido por el equivalente del monto inicial de cada persona en particular, que desee hacer su propio ejercicio. Para efectos de análisis, y en consideración a aquellos que llevan ya unos cuantos años de vida laboral transcurrida, me permitiré tomar para el ejemplo un período de largo plazo de 20 años. Para los jóvenes, pensar en un período de 20 años hacia adelante podrá parecerles toda una vida; pero en cambio para un adulto de 40 años o más, mirar hacia atrás es como cerrar los ojos, y darse cuenta de que fue casi ayer cuando tenía veinte. Seguramente debe ser porque mirar el camino cuando ya se ha transitado es mucho más fácil, que para un joven, a quien la incertidumbre natural del futuro lo hace evadirse en las entretenidas actividades del presente, con todo un mundo por delante por explorar.
Valor futuro de 1US$ ahorrando hoy y manteniendo durante diferentes plazos a distintas tasas de interés mensual
Donde:
• M = Monto inicial, expresado en
• i = Tasa de interés mensual, expresada
• F = Valor Futuro, expresado en US$.
• n = Número de años.

En el gráfico, la tasa de interés mensual aparece parametrizada en líneas que van desde 0.5% hasta 2.5%. Dependiendo de la capacidad de la persona para tomar riesgo con sus ahorros, existen diferentes opciones que van desde las muy seguras hasta otras “menos” seguras. Por ejemplo, se considera opción segura los depósitos a plazo en cuentas de ahorro del sistema bancario, las cuales han dado en promedio, en los últimos 15 años, alrededor de una tasa de interés de 0.5% real mensual. Se considera como opción de mediano riesgo, por la composición de renta fija y renta variable, la opción de las cuentas de ahorro de los Fondos de Pensión, cuya rentabilidad promedio, desde que se inició el sistema en Chile en 1981, ha sido alrededor de una tasa de interés de 1.0% real mensual. Se considera como alternativa de mayor riesgo la de ahorrar en cuotas de Fondos Mutuos Accionarios, los cuales han tenido en los últimos 15 años una rentabilidad promedio de alrededor 1.6%
de interés real mensual. Para la opción de mínimo riesgo, 0.5% como tasa real mensual,
el monto inicial de 1 U$ hace veinte años se ha transformado en 3.5 U$. Si suponemos que la cantidad inicial fuera U$ 10,000, entonces al término del período habremos obtenido U$ 35,000. La rentabilidad promedio anual del período fue 12.5%. Si bien en términos de rentabilidad, la cifra no es baja, debemos admitir que no impresiona a nadie. Para la opción de riesgo medio, 1.0% como tasa real mensual, el monto inicial de 1 U$ se ha transformado en 11 U$. Si suponemos que la cantidad inicial fuera U$ 10,000, entonces al término del período habremos obtenido U$ 110,000. La rentabilidad promedio anual del período fue 50%. ¡La cifra obtenida no está nada de mal! Pero si analizamos la opción de riesgo mayor, 1.6% como tasa real mensual, el monto inicial de 1 U$ se ha transformado en 45 U$. Si suponemos que la cantidad inicial fue U$ 10,000, entonces al término del período habremos obtenido U$ 450,000. La rentabilidad promedio anual del período fue 220%. ¡¡La cifra
obtenida es realmente increíble!! La rentabilidad promedio mensual alcanza estos increíbles niveles debido al efecto exponencial de incremento del capital en los últimos años del período. La conclusión más interesante aún es que optar por la opción de “mayor” riesgo en un período de 20 años, no involucra tal riesgo. Probablemente la rentabilidad de cada año tendrá sus oscilaciones a lo largo del período, pero como se trata de plazos largos, las posibles fluctuaciones que se presenten, no lograrán afectar la rentabilidad al final del período. Siempre se comete el error de trasladar el concepto de riesgo de los Fondos Mutuos Accionarios en el corto plazo a objetivos de largo plazo, lo cual no es aplicable.
b)Monto de ahorro en cuotas mensuales Este sistema se refiere al ahorro sistemático llevado a cabo en forma mensual, el cual será mantenido acumulativamente en el “sistema”, a una tasa de interés conveniente. Este sistema no considera aporte al inicio del período, sino que es el caso típico de la persona que, de la única fuente de ingreso mensual, logra
desviar una suma destinada a ahorro. Al igual que en el caso anterior, la presentación de este sistema se hará en forma gráfica, por las ventajas que representa.

Donde:
P = Cuota Mensual de Ahorro, expresada en U$.
i = Tasa de interés mensual, expresada en %.
F = Valor Futuro, expresado en U$.
• n = Número de años.

Como se puede observar, el valor futuro tiene también un comportamiento exponencial con respecto a la cuota mensual de ahorro. Para comodidad del lector, el monto mensual de ahorro que aparece en el Gráfico Nº 2 es de 1 U$, de manera que el resultado pueda multiplicarse por el equivalente del monto mensual ahorrado por cada persona en particular, que desee hacer su propio ejercicio. Para efectos de análisis, al igual que en el caso anterior, el período será un plazo largo de 20 años. Se desarrollará el análisis de las tres alternativas de tasa de interés que ofrece el mercado, en función del “riesgo” que la
persona desee tomar. Para la opción de mínimo riesgo, 0.5% como tasa real mensual,
el monto mensualmente ahorrado de 1 U$ durante veinte años se ha transformado en U$ 462. Si suponemos que la cantidad total ahorrada en cuotas fue de U$ 240, al término del período habremos obtenido una rentabilidad global de casi 90%. Si el ahorro mensual, en vez de haber sido de 1 U$, hubiese sido por ejemplo U$ 300 (aproximadamente 10 UF.), entonces la cifra obtenida al final del período hubiera sido equivalente a U$ 138,600.
Debemos admitir que la cifra no impresiona mucho. Para la opción de riesgo medio, 1.0% como tasa real mensual, el monto mensualmente ahorrado de 1 U$ se ha transformado
en U$ 989. Si suponemos que la cantidad total ahorrada fue de U$ 240, al término del período hubiéramos obtenido una rentabilidad global de casi 305%. Si el ahorro mensual, en vez de haber sido de 1 U$, hubiese sido por ejemplo U$ 300 (aproximadamente 10 UF.), entonces la cifra obtenida al final del período hubiera sido equivalente a U$ 297,000.
¡La cifra obtenida comienza a ser atractiva! Pero si analizamos la opción de “riesgo” mayor, 1.6% como tasa real mensual, el monto inicial de 1 U$ se habrá transformado en
U$ 2,758. Si suponemos que la cantidad total ahorrada fue de U$ 240, al término del período habremos obtenido una rentabilidad global de casi 1.030%. Si el ahorro mensual, en vez de haber sido de 1 U$, hubiese sido por ejemplo U$ 300 (aproximadamente 10 UF.), entonces la cifra obtenida al final del período hubiera sido equivalente a U$ 827,000.
¡La cifra obtenida es realmente impresionante! Es importante destacar, al igual que en el caso anterior, que la conclusión más interesante es que optar por la opción de “mayor”
riesgo en un período de 20 años, no involucra tal riesgo y, por otra parte, rinde los resultados espectaculares calculados. Aunque durante los próximos 20 años no se obtuviera una rentabilidad tan espectacular de 1.6% real mensual considerada en el ejercicio, de todos modos debería ser ésta la senda correcta que deberíamos intentar para hacer crecer, en forma acelerada y cómoda, nuestros ahorros. ¿Cuántas veces no hemos soñado con sacarnos la lotería? Con el sistema descrito, cada persona tiene en sus manos la fórmula para fabricarse su propio premio de lotería…sólo Valor futuro de 1US$ ahorrando hoy y manteniendo durante diferentes plazos y tasas de interés mensual
se requiere perseverar en el ahorro sistemático!.
Como comentario final es importante no olvidar el echo indiscutible de que el valor intrínseco de un 1 U$ ahorrado es equivalente a generar un ingreso mucho mayor, dependiendo de su nivel de sueldo, por efecto de los impuestos y leyes sociales. En otras
palabras, 1 U$ ahorrado es equivalente a generar un ingreso mucho mayor, dependiendo de su nivel de sueldo, por el efecto de los impuestos y leyes sociales. En otras palabras, 1 U$ ahorrado equivale a más de 1 U$ de ingreso. Un ejemplo actual que nos demuestra lo acertado del ahorro sistemático lo podemos observar en el caso de Chile y en el capital acumulado por el sistema de ahorro previsional. El capital acumulado a constituido un factor muy importante para la consolidación de una estructura financiera vigorosa para el desarrollo del país.

Debe destacarse que toda la argumentación planteada acerca del éxito del ahorro exige un país con una economía estable que permita tener horizontes de largo plazo.
El defecto más común que arruina tantas existencias es postergar constantemente la acción, y por lo tanto, las decisiones. Es muy cierto que el timing tiene importancia. Una idea que no ha dado resultado en un momento dado, puede funcionar a los seis meses o al año. Las buenas ocasiones no se hallan eternamente presentes. Hay que aprovechar la ocasión
cuando se presenta. Desde luego, siempre habrán nuevas ocasiones, pero si cada vez se vacila, serán demasiadas las ocasiones desaprovechadas. Dudar en aceptar un empleo, tardar en invertir en un proyecto, demorarse en hacer una oferta, todo ello puede ser fatal. Usted no se encuentra solo en la carrera, y si una ocasión es buena, lo más probable es que no sea el único en haberse dado cuenta. Por supuesto que quizás le falten algunos datos para tomar la decisión más tranquilo. Pero si espera tener todos los datos, lo más probable es que pierda la oportunidad que se le presenta. Sin perjuicio de lo anterior, muchos hombres de éxito, pese a su audacia y a su rapidez de decisión, han desarrollado un truco que consiste en darse un último momento de reflexión, antes de dar su paso final. Póngale límite a su reflexión, por ejemplo, dése una hora para tomar la decisión, y deje que su intuición revise subconscientemente los datos del problema, o mejor aun, si la situación lo permite, duerma con el problema para que al despertar, tome definitivamente la decisión.
Haga trabajar a su subconsciente para usted. La mayoría de las veces la situación le parecerá mucho mas clara por la mañana. El momento ideal no existe. La falla de la mayoría de la gente consiste en esperar ese momemto. Es una excusa perfecta, de
apariencia seria y racional. El momento ideal, en general, es Cuando uno emprende un proyecto personal que implica cierto riesgo, el peor de todos los miedos, es el miedo al fracaso; y es sin duda uno de los más poderosos, y por desgracia, uno de los más difundidos. Este temor, que a veces se expresa claramente, es casi siempre inconciente y adquiere máscaras sutiles. Evidentemente, el que no emprende nada no se arriesga a sufrir
ningún fracaso, pero tampoco conocerá el éxito. El éxito no llega por milagro ya que siempre es resultado de un esfuerzo perseverante y una actitud mental positiva. El que no se visualiza próspero, no lo podrá ser jamás. Debe estar convencido profundamente del éxito de su proyecto, todos los que han triunfado, en primer lugar creyeron que podían hacerlo.
La energía interior de cada ser humano es prodigiosa. Esa es la única diferencia entre las personas que triunfan, que atraen el dinero como un verdadero imán y los que no conocen mas que éxitos apagados. El nivel de su enriquecimiento y su rapidez son directamente proporcional al nivel de energía invertida. Para acumular dinero es muy importante amar la actividad que se hace, ya que de otro modo no podrá hacerla bien. Cuando el corazón está ausente, la energía también lo está. ¡La motivación es fundamental !Paul Getty, una de las personas que acumuló más dinero en su vida, como pocos lo han logrado, dividía a los hombres en tres
categorías:
En un grupo se encuentran aquellos que trabajan mejor cuando lo hacen por entero para sí mismos, y llevan adelante su propia empresa.
1)
2)
3)

Después están los hombres que, por numerosas razones, no desean lanzarse a los negocios por cuenta propia, pero obtienen los mejores y mas notables resultados cuando son empleados por otros, y participan de los beneficios de la empresa. la tercera categoría cuenta a los individuos que no aspiran más que a ser empleados asalariados, que son reacios a correr riesgos y trabajan mejor cuando son empleados por otros, beneficiándose de la seguridad de un salario. ¡Cada persona tiene el privilegio de decidir en que categoría quiere clasificarse!

siempre. Si se quiere triunfar comience ya, hoy mismo. Una vez tomada la decisión, debe perseverarse. El no atenerse a la decisión inicial hace fracasar muchos proyectos. Los que cambian continuamente de idea jamás conocerán el éxito. Aunque a veces atenerse tozudamente a la decisión tomada pude ser suicida, la mayoría de la gente no conoce el éxito porque en general abandonan demasiado pronto. El empeño que le falta a tanta
gente es recompensado gran parte de las veces. El mejor remedio contra el miedo es la acción. Es por esta razón que no hay que esperar a no tener miedo para actuar. El miedo
se desvanecerá durante la acción. La intención sin acción es pura ilusión. Atreverse a hacer es obtener el poder de hacer.

En la cultura china, el ideograma que representa la palabra crisis esta formado por dos símbolos que significan peligro y oportunidad. Arriesgarse es superar el miedo. Nos arriesgamos cuando no conocemos el resultado final. Si sabemos lo que ocurrirá, eso no
es arriesgarse, pues no se requiere valentía. Porque la valentía es no saber lo que puede pasar, es hacer algo arriesgado a pesar del miedo, ya que sin miedo tampoco hay valentía.
La mejor inversión es uno mismo. Invierta en recursos para perfeccionarse y ponerse al día, o dedíquese a leer buenos libros. Recuerde que intelectualmente uno es lo que lee, así como
nuestro cuerpo termina siendo lo que comemos. El hecho que haya terminado una carrera profesional no significa que no deba seguir estudiando. O si no lo hizo, eso no debe ser excusa para estudiar y perfeccionarse en lo que más le interese. La vida esta
hecha para invertir siempre, creciendo, aprendiendo y progresando. Para progresar es necesario dar más de lo que se recibe. Es por esta razón que el empleado que no hace más de aquello por lo que se le paga, sencillamente no merece un aumento de sueldo.
En verdad, esta ley es muy simple, es la ley del
237 retorno: uno recibe lo que da. Los que dan poco, reciben poco. El que aplica la ley del esfuerzo suplementario se ve siempre recompensado. La compensación adquiere diversas formas a veces inesperadas y sorprendentes. La más corriente es el ascenso, o el aumento de sueldo. Pero para la persona que ha desarrollado el esfuerzo suplementario puede ocurrir que esta compensación provenga de otra persona que no sea su empleador actual. Existe una justicia inmanente que siempre se cumple. ¡Ningún esfuerzo se pierde nunca! No ahorre esfuerzos en el desarrollo de su trabajo. Jamás son inútiles. Aunque no encuentren
una recompensa inmediata, son como dinero en el banco.

A riesgo de que parezca trivial, luego de esta intrincada elucubración acerca del dinero, la conclusión más obvia que puede uno obtener es que la riqueza y el ahorro no valen absolutamente de nada si perdemos nuestra salud y nuestra capacidad corporal. Sin lugar a dudas, el capital más importante que tenemos a nuestra disposición, es nuestro cuerpo. El cuerpo físico es la fuente principal y el vehículo de que disponemos para la realización
de nuestro ser en todos los planos de desarrollo: físico , mental y espiritual, para poder lograr nuestra misión como especie sobre el planeta. Sólo a través de nuestro cuerpo podemos desarrollar la experimentación física, la capacidad cognitiva de nuestra mente
y el desarrollo espiritual. Para mantener la capacidad tanto física como mental, debemos propender a la mantención de un buen estado físico, para disponer de libertad de movimiento. Debemos poner atención de proveer el alimento adecuado a las células para disponer de una buena capacidad intelectual, especialmente cuando nuestro cuerpo va
llegando a la madurez. No se ha encontrado hasta ahora una explicación definitiva para
comprobar los beneficios sicológicos del ejercicio físico, pero las pruebas estadísticas demuestran que mejora el estado de ánimo, aumenta el vigor, reduce la fatiga y favorece la autoestima. Caminar a buen paso o correr, reduce la tensión y la ansiedad, la depresión, aumenta la energía y la vitalidad, y contribuye a que uno se sienta mejor. Un buen estado físico da beneficios que permiten al cuerpo soportar de mejor forma el stress, reduciendo
a su vez las emociones vinculadas a los estados emocionales negativos como la ansiedad, la rabia y la angustia. Los que hacen actividad física sienten que el espíritu se libera y se sienten llenos de una energía desconocida. Hay distintas teorías, pero ninguna ha sido probada todavía científicamente para explicar los mecanismos que relacionan el
bienestar con el ejercicio. Una de las más aceptadas se basa en la producción de endorfinas,
una sustancia narcótica similar a la morfina, que se produce en forma natural en el hipotálamo durante el ejercicio vigoroso. Si una persona logra altos niveles de endorfinas en la sangre, no se cansa, se le agiliza la memoria, se estimula su apetito, su impulso sexual, la presión sanguínea y la respiración. El mayor consumo de oxigeno durante la actividad física inunda de energía el organismo. Al mejorar la capacidad aeróbica durante la actividad física se fortalece el corazón y mejora el transporte de oxígeno y nutrientes hacia las células.
Durante el desarrollo del ejercicio físico el cerebro emite ondas alfa, las que están siendo estudiadas en la actualidad. Estas ondas aparecen después de veinte minutos de haber iniciado un ejercicio aeróbico vigoroso, y su emisión se prolonga hasta cierto tiempo después de finalizado el ejercicio. Asociadas a un estado de relajo pero alerta, estas ondas aumentan en relación con la actividad. Las personas que se encuentran en este estado de relajación activa, están tranquilas, se sienten bien y en paz. Si bien no hay explicaciones científicas definitivas acerca de los beneficios del ejercicio físico y la salud mental, la practica nos demuestra que éstos siempre hacen bien al estado de ánimo y la salud en general.

Aunque sea detestable tener que reconocerlo, vivimos en un mundo de imágenes e impresiones. En toda relación humana, la primera impresión que se causa o que se recibe, desempeña un papel primordial. Querámoslo o no, la gente juzga a los demás por su apariencia. En general esta impresión es causada por los detalles exteriores tales como una sonrisa cálida, un buen traje, un rico perfume. Alguien poco prolijo en su aspecto, con mal
aliento, a menos que se trate de una celebridad que pueda darse ese lujo, suele causar mala impresión. Dicen que el hábito no hace al monje… pero en los negocios ayuda.

Cada persona puede tener motivos distintos para Ahorrar. Algunas de las razones pueden enumerarse como sigue: Cuando se trata de evaluar los pros y los contras de ser propietario
o arrendatario es un asunto muy delicado, porque en esta situación, se nos mezclan incluso asuntos emocionales, ya que siempre en las cosas del matrimonio y la familia aplicaremos criterios que no
son netamente económicos, las decisiones se harán en base aque ellas otorguen mayor felicidad, aunque no sean financieramente rentables. Pero a pesar de lo dicho, me voy a permitir impugnar lo planteado, y si el lector no está de acuerdo, lo entenderé de todo corazón, porque siempre he estado en su lugar. Supongamos que hace 15 años atrás usted compró mediante un crédito hipotecario su casa avaluada en U$ 150,000, y para ello
el banco le exigió como aporte propio el 25% del valor de la casa, es decir U$ 37,500. Si este capital hubiera sido colocado en la cuenta de ahorro de los Fondos de Pensión, a una tasa de 1% real mensual, promedio de los últimos 15 años, del Gráfico Nº 1 podemos observar que el capital se habría multiplicado por 6 veces, es decir, el capital que dispondríamos hoy sería de U$ 225,000.

Si estimáramos que la plusvalía de aquella propiedad hubiera tenido un incremento de 50% en estos últimos 15 años, entonces hoy una casa equivalente tendría un valor de U$ 225,000. Lo increíble es que con el capital inicial ahorrado ¡podríamos comprarla
hoy día al contado! Por supuesto que durante el período analizado habremos estado
pagando mensualmente un arriendo equivalente al dividendo de una propiedad de esa categoría, lo cual permite comparar en forma justa esta alternativa. Es innegable que la decisión financiera es extraordinaria. Pero ¿por qué tan pocas personas la toman? La explicación tiene relación con la valoración que hacen las personas del sentimiento de estar viviendo “en lo propio”, argumento que es indiscutible, respetable, y tiene su precio. ¡El gusto de hacer un arreglo o modificación en la casa que es propia, es “impagable”! ¿? Lo
importante es tomar la decisión, en uno u otro sentido, estando consciente del significado de los cálculos. Uno de los errores más frecuentes que nos toca observar es el de personas que abonan a la deuda hipotecaria para sentirse viviendo “más en lo propio”, lo cual no produce ninguna diferencia en la práctica.

Ciertamente, abonar más hará que la deuda quede saldada más rápido, y posiblemente pueda reducir los pagos de intereses en algunos miles, pero… ¿qué le ocurre a la calidad de vida, en el intertanto, si la restringimos con aquel propósito? La respuesta es muy personal y dependerá de las necesidades de la familia dependiendo en qué etapa se encuentre. Todos quisiéramos poder tener dinero para educar a nuestros hijos sin que esto nos provoque un stress, ya que estudiar en universidades o institutos superiores, aumenta el gasto mensual en nuestro hogar lo que involucra ajustes en la economía y una redistribución de los ingresos.

Por este motivo es que muchos deciden comenzar a hacer ahorro, pero destinado directamente a la educación superior futura de nuestros hijos. Uno de los problemas es que si este ahorro lo hacemos en sistemas específicos y tradicionales de bajo riesgo, vamos a encontrarnos con que al final, o no nos alcanza para la meta o si ahorramos bastante y consideramos que también podríamos usar éstos para otra cosa, este sistema no lo permite. Este tipo de ahorro, sin embargo nos mantendrá tranquilos para el futuro, pero debemos planificarlo con suficiente anticipación, por lo menos 10 años antes que nuestro hijo(a) vaya a la universidad, con el objetivo que la cuota mensual que debamos ahorrar hoy no nos produzca un desequilibrio en nuestra economía del hogar. También debemos tener en cuenta que este ahorro debemos ir aumentándolo en la medida que el resto de los hijos vayan creciendo, ya que estamos en el mundo en que todos quieren estudiar y estar más preparados para el mundo que nos toca vivir.

Este es un tema que muchas personas prefieren evitar tocar. Preferimos mantenernos pensando en el presente y obviando el futuro, como si éste nunca fuese a llegar y dejando al azar un período tan largo de nuestras vidas como es la jubilación. Para los ejecutivos que sí están acostumbrados a pensar y a planificar a futuro esta tarea resulta un poco más simple, sin embargo por falta de información y de una asesoría adecuada también dejan este tema en el aire. Muchas veces pienso que por mas viejos que nos estemos volviendo aún queremos creer en las hadas madrinas que con una varita mágica nos van a tocar cuando
cumplamos 65 años y de una manera mágica aparecerá el dinero necesario en nuestras cuentas, que nos permita vivir los siguientes 20 o 30 años de una manera digna, tal cual la imaginamos hoy en día.

Con mucha pena tengo que informarles que no existe tal hada madrina, por lo menos no existe para la mayoría de personas. Si queremos gozar de una jubilación digna lo único que nos queda es ahorrar de una manera ordenada e inteligente que nos permita acumular el dinero suficiente para poder esperar nuestra jubilación con entusiasmo y no con el temor con que lo esperan millones de personas hoy en día. Lo más fácil es postergar la decisión,
sin embargo veamos lo costoso que esto resulta. Un ejemplo vale más que mil palabras. Veamos el caso de una persona de 30 años que decide postergar la decisión de No saber invertir adecuadamente El costo de postergar la decisión empezar a ahorrar $400 dólares mensuales por un año. Es decir empieza su plan a los 31 años y ahorra hasta los 65 años.
Asumiendo una rentabilidad del 10% de haber aportado desde los 30 años hubiese acumulado $904,195 sin embargo por haber postergado la decisión un año y comenzado a los 31 años va a tener $ 813,939 es decir $90,256 dólares menos!!!

¿Valió la pena postergar la decisión?

Creo que la respuesta es muy clara. También nos pasa que por falta de una asesoría adecuada invertimos mal nuestros ahorros. Todo el esfuerzo se pierde por no conocer las diferentes alternativas que existen en el mercado que nos permitan tener un mejor retorno a nuestra inversión.

Veamos a dos hermanos, uno de ellos muy cauteloso decide invertir $ 400 dólares mensuales y obtiene un rendimiento del 6% anual, lo cual no parece nada mal. Sin embargo su hermano gemelo invierte la misma cantidad de dinero, por el mismo período pero obtiene un rendimiento el 10% anual. El primero (el cauteloso) a los 65 años tiene un fondo de $ 401,806, pero su hermano (el inversor) a los 65 años tiene un fondo de $ 904,195. Un retorno de tan solo 4% más anualmente significa 125% más en su dinero. En conclusión si queremos tener suficiente dinero para gozar de una excelente jubilación debemos de: Cuanto dejó de aportar: $4,800 dólares ($400 X 12 meses = $4,800)

Invertir lo antes posible, no postergar la decisión, al final estamos hablando de la propia
jubilación, no la de algún conocido. Este tipo de ahorro es a corto plazo, existen muchas familias que mensualmente “juntan plata” para las vacaciones durante todo el año. Es un buen sistema que no nos influye en la economía del hogar del mes, es un “gasto” asumido, pero me pregunto: Puedo ahorrar todos los meses, ¿por qué no invertir bien ese ahorro de tal modo que sirva para vacaciones y algo más? La jubilación es un período muy largo 20, 25, 30 o más años, está en nuestras manos el evitar pasar siquiera uno de esos años
sin dinero.
En este punto quiero detenerme un poco más, a lo mejor filosofar sobre experiencias personales, pero que creo narran un poco cosas que a más de alguien no le ha tocado vivir.
Alguna vez me hice la pregunta de cuánto sería necesario tener por algún imprevisto en salud, difícil saberlo, ¿qué evento podemos tomar como referencia? Si pensamos en una apendicitis,

Me atrevería a decir que por lo menos $ 3.000.000.-, una operación al corazón…… $ 30.000.000, $ 40.000.000…. o más…. o menos, y ¿si pasan dos eventos en corto tiempo?; ya se complicó, ¿qué monto me pongo como meta? Afortunadamente existen las ISAPRES, que nos colaboran en pagar parte de las cuentas, dependiendo del plan que cada uno tenga y de los “topes” que tenga nuestro plan. Pero las diferencias no cubiertas por ellas, hay que pagarlas ineludiblemente, podremos eventualmente pagarlas en cómodas cuotas, pero les digo, la cantidad de cuotas siempre ahorca, porque es extra a nuestra economía del hogar,
la que habitualmente es…justa. Para este tipo de casos, es bueno tener ahorros fáciles de
recuperar para que nos respalden, pero lo que es aconsejable frente al cuestionamiento de cuanto ahorrar para salud, es mejor tomar un Seguro de Vida, que hoy existen con adicionales de enfermedades de alto costo, les puedo decir que eso los dejará tranquilos para cualquier eventualidad. Pasando a contarles un poco una experiencia personal, tuvimos que operar de urgencia a un hijo, día sábado, estábamos fuera de nuestra ciudad, nunca preguntamos cuánto iba a salir, había que operarlo, al momento que todo salió bien, pedimos la cuenta y fue de:
$ 2.990.000.-, no se nos hizo muy difícil cubrir este gasto porque contábamos con los sistemas que les nombré anteriormente, Isapre y seguro, pero si no hubiésemos contado con ellos…. Creo que es un monto no despreciable para que nos hubiera producido a lo menos un temblor en nuestra economía de hogar. Por este motivo creo que si uno quiere ahorrar para salud, no es lo más aconsejable, se debe mirar como Seguro para Salud, y les digo con conocimiento de causa, es muy tranquilizador.

Este tipo de ahorro es similar al anterior, corto plazo con un objetivo definido.
Es bueno aprovechar la constancia que se puede adquirir para ahorrar con un motivo definido y pensar en invertir nuestros ahorros de la mejor forma para obtener buena rentabilidad y que satisfaga además otras necesidades no consideradas en este punto.
Es importante invertir sabiamente para lograr el mayor rendimiento con el mínimo riesgo.

Actualmente en el mercado podemos encontrar diversos instrumentos de ahorro, los que se deben estudiar cuidadosamente con el objetivo de que al momento de decidirse por alguna opción, nos genere una tranquilidad, ya sea que nos permita mantener en el tiempo el plan propuesto, como que nos de la confianza de no perder o ver disminuido nuestro capital.
Algunos mecanismos de ahorro presentes en el mercado son los siguientes:
a) AFP: Administradoras de Fondos de Pensión. En noviembre de 1980 se publicó el D.L. 3.500 que estableció un nuevo sistema de pensiones de Vejez, Invalidez y Sobrevivencia, sobre la base del ahorro de los trabajadores y la capitalización en cuentas individuales. El nuevo Sistema de Pensiones incorpora el concepto de propiedad de los ahorros previsionales por parte de los trabajadores afiliados, enfatizando la estrecha correspondencia entre el esfuerzo de ahorro realizado a lo largo de la vida activa de una persona y los beneficios en pensiones de vejez, invalidez y sobrevivencia que
ésta recibe. Puede ser considerado dentro de un sistema de ahorro ya que tiene por objetivo fundamental, asegurar un ingreso estable a los trabajadores que han concluido su vida laboral, procurando que dicho ingreso guarde una relación próxima con aquél percibido
durante su vida activa. Por este motivo es que a estos dineros no se puede acceder hasta que la persona se haya pensionado. Así también, se instaura la administración de los ahorros por
empresas privadas (AFP), con giro único y con el rol de otorgar beneficios y prestaciones previsionales. La normativa que regula a estas instituciones, además de la ley, es dictada por la Superintendencia de AFP, la que además fiscaliza el adecuado funcionamiento de estas sociedades.

Realizar un Plan de Ahorro es tomar el control de su futuro en el aspecto económico, lo que le brindará tranquilidad y por sobre todo libertad. Un buen Plan de Ahorro deberá incluir:
Una solución integral que satisfaga todas sus necesidades financieras Una estructura de privilegios fiscales para que sus inversiones crezcan lo más libres de impuestos que
la ley lo permita. Flexibilidad en cuanto a las contribuciones para tener en cuenta cambios en el estilo de vida. Toda una gama de opciones de inversión. Liquidez y acceso al capital
Protección financiera para usted y su familia. Seguridad. Superintendencia de AFP, la que además fiscaliza el adecuado funcionamiento de estas sociedades. Existen también en las AFP un sistema de ahorro en una cuenta adicional, la que percibe los mismos reajustes e intereses que la cuenta principal, a ésta se puede acceder en el momento que el individuo lo requiera.
b) Cuenta 2 o Cuenta de Ahorro Voluntario: Es muy similar a un fondo mutuo, obteniendo la misma rentabilidad del fondo de pensiones elegido, con la gran ventaja de no tener
ningún costo asociado. Es muy conveniente para ahorro de mediano y corto plazo, ya que ofrece fondos altamente diversificados con alta liquidez y sin costos por retiros ni por
mantención. Además, esta cuenta puede acogerse al régimen de tributación del Art. 57 bis de la Ley de Impuesto a la Renta, que le bonifica un 15% de su ahorro y le puede permitir retirar cerca de $3.600.000 anuales libre de impuesto (después de 4 años).
c) APV: Ahorro Provisional Voluntario. La ley obliga a cotizar el 10% de la renta hasta un tope de 60 UF, sin embargo, este ahorro no es suficiente, sobre todo si usted gana más de esa cantidad o si cotiza en su AFP por el tope imponible. Los aportes adicionales voluntarios pueden ser un factor determinante a la hora de la pensión, si se considera que durante el largo período de ahorro previsional (alrededor de 40 años) pueden producirse situaciones no deseadas por el trabajador, tales como períodos de no cotización o lagunas previsionales, cesantía, o problemas de subcotización. El Ahorro Voluntario es fundamental si se desea alcanzar una pensión cercana a los ingresos antes del retiro, sus ahorros
crecen rápidamente a través del tiempo, gracias al beneficio tributario y al interés compuesto. En caso de emergencia usted puede hacer uso de sus fondos cuando lo desee, pagando el impuesto correspondiente y un recargo de acuerdo a su renta. Es el ahorro que puede realizar por sobre su cotización obligatoria en la AFP. La ventaja de este ahorro es que puede obtener una importante rebaja de impuestos. El Ahorro Previsional Voluntario es un instrumento complementario una herramienta fundamental para mejorar los beneficios
previsionales al final de la vida laboral, o un mecanismo que puede contribuir a anticipar la edad de jubilación, sin que por ello los ingresos pensionales sufran deterioro.
d) Seguros de vida con ahorro: Seguros que combinan el concepto de protección con el ahorro a largo plazo. Una parte de las primas que usted paga se acumulan, permitiéndole formar un importante monto de dinero para el futuro, y en caso que usted fallezca, sus seres queridos recibirán un capital, que les permitirá mantener su nivel de vida, continuar la educación de sus hijos o concretar sus proyectos futuros. Funciona como una cuenta personal, en la que las primas que usted paga más el interés del dinero van construyendo su ahorro. A este ahorro se le resta periódicamente el costo del seguro de vida. Usted puede pedir prestado una parte de su ahorro (dentro de lo que la póliza permita y dejando suficiente ahorro para mantener la cobertura).

Puede decidir el monto de las primas que pagará y el capital asegurado en caso de muerte (ambos sujetos a un mínimo).

Para el ahorro se puede optar por rentabilidad variable o rentabilidad mínima garantizada. Se puede variar la cantidad y periodicidad de las primas (sujeto a un mínimo para mantener la póliza vigente). Se puede realizar retiros parciales de sus ahorros (con algún costo, dejando suficiente ahorro para mantener la cobertura y sujetos a un límite). Dependiendo del monto y fecha de los retiros, usted podrá tener interesantes beneficios tributarios.
e) Ahorro para Estudio de los hijos Ahorro voluntario para financiar total o parcialmente los estudios superiores de un menor de edad.
f) Cuenta de Ahorro a Plazo Existen de dos tipos:

– Ahorro a plazo con giro incondicional: Son aquellas cuentas en que el ahorrante puede girar en cualquier momento la totalidad del dinero depositado. Pueden ser reajustables o no reajustables, y permiten girar hasta seis veces en el período de doce meses, sin perder los intereses del período. Además, en el caso de las cuentas con cláusula de reajustabilidad, se puede girar hasta cuatro veces en ese período sin perder el derecho a reajustes. – Ahorro a plazo con giro diferido: Son aquellas cuentas en que el ahorrante sólo puede girar los dineros depositados previo aviso a la entidad bancaria con una anticipación mínima de 30
días corridos. En todo caso, los bancos pueden permitir a los titulares que sean personas naturales, retiros a la vista hasta por el equivalente a 30 UF, en cada oportunidad, siempre que cada uno de ellos se efectúe en días distintos. Pueden ser reajustables o no reajustables. En el caso de las cuentas con cláusula de reajustabilidad permiten realizar hasta seis giros en el correspondiente período de doce meses, sin perder el derecho a percibir los respectivos reajustes. Este sistema de ahorro, las Cuentas de Ahorro a Plazo y los Depósitos a Plazo, son excelentes alternativas de inversión para aquellas personas que prefieren un bajo nivel de riesgo y una rentabilidad conocida.

g) Fondos Mutuos o Fondos de Inversión: Un Fondo Mutuo es aquella inversión particular mediante la cual personas naturales y jurídicas aportan sus excedentes a un fondo
común con el objeto de obtener una determinada Rentabilidad. Dichos aportes son administrados por una sociedad anónima (sociedades administradoras de fondos mutuos) y son invertidos en distintos instrumentos tales como acciones, cuotas de fondos de inversión, bonos, pagarés, letras hipotecarias, etc., de acuerdo a la Política de Inversión contenida en el Reglamento Interno. Un Fondo Mutuo es una alternativa de inversión que se construye
con los aportes de inversionistas individuales y que en vez de invertir en forma particular delegan la administración de su dinero a una empresa especializada. Los Fondos Mutuos varían sus inversiones según el objetivo del inversionista y su perfil de riesgo, de esta forma se pueden encontrar fondos que invierten sólo en acciones o sólo en instrumentos de deuda o en una mezcla de distintos instrumentos. Pero siempre es mejor invertir haciendo una buena combinación de instrumentos, como esto no siempre es fácil para un inversionista cuando debe tomar la decisión porque no siempre se cuenta con la amplia gama de posibilidades, es aconsejable recurrir a profesionales especialistas en el rubro.La principal ventaja de invertir en un Fondo Mutuo es que un inversionista individual puede acceder a condiciones y mercados sofisticados reservados sólo a inversionistas institucionales, dejando en manos de expertos el manejo de sus inversiones.
Las ventajas y caracteristicas que tiene los Fondos Mutuos son:
Los Fondos Mutuos ofrecen una gran variedad de alternativas de inversión. Con esto, inversionistas con diferentes necesidades y preferencias de riesgo pueden invertir en diferentes alternativas. Los Fondos de Inversión cuentan con una variedad de planes, algunos dedicados sólo a bonos, otros sólo a fondos y mezclados. Los Fondos de Inversión cuentan con una variedad de planes, algunos dedicados sólo a bonos, otros sólo a fondos
y mezclados. Estos fondos pueden tomarse a renta fija de corto plazo, renta fija de mediano y largo plazo, invirtiendo en instrumentos mayoritariamente de muy bajo riesgo (ya sea
que tengan plazos de vencimiento menores a 90 días o superiores a un año); y Fondos Mutuos de renta variable o accionario, en cambio, están autorizados a invertir total o parcialmente en la bolsa de valores, es decir, en acciones, lo que implica un mayor riesgo, pero con la posibilidad de obtener mejores beneficios a largo plazo.

h) Planes de ahorro: sistema de ahorro planificado, en el que se compromete un monto
y periodicidad de ahorro. Para armar un Plan Financiero (o Plan de Ahorro) no necesita
disponer de un “gran capital” para comenzar a planear su futuro. Con sólo un “pequeño ahorro” en forma periódica basta para gatillar la magia de controlar su futuro financiero.
Sus aportes son invertidos en FONDOS DE INVERSION, es decir, bonos , acciones de gran prestigio y alta rentabilidad, custodiados por Instituciones Financieras, lo que le permitirá lograr al final del período el incremento de capital deseado. El capital aportado en el plan es invertido en distintos fondos de inversión, los que son elegidos personalmente y los que pueden ser cambiados a lo largo del tiempo según convenga por la rentabilidad de cada uno de los fondos. Existen Planes de ahorro a 5, 10, 15, 20 y 25 años, con montos
mínimos de aporte de US$ 100.- mensuales. Los fondos tienen ciertas restricciones para ser retirados antes de cumplir el período acordado, pero se puede disponer de ellos en forma inmediata.

Es un sistema flexible, ya que en la medida que sus objetivos y necesidades de inversión cambien, usted puede transferir parte o toda su inversión a otros fondos que se ajusten
mejor a sus nuevos requerimientos. La posibilidad de transformar la cuota en dinero “contante y sonante” sin tener que esperar que se cumpla ningún plazo establecido
y sin perder reajustes, es otra de las características que hace atractivos a los Fondos Mutuos. Ningún Fondo Mutuo puede asegurar que obtendrá alguna rentabilidad específica luego de transcurrido cierto tiempo. Se cobra remuneración por administrar los fondos.
El documento que acredita la titularidad de la inversión no es endosable, sin embargo, puede ser traspasado a otra persona.
El sistema de Plan de ahorro permite también que éstos tengan premios a través del tiempo por fidelidad y rebajas de comisiones por aportes extras. Al momento de contratar un plan, se debe elegir en que fondos se quiere invertir los aportes, los que pueden ser cambiados a
través del tiempo, eligiendo aquellos con mejores rentabilidades.

Como lo habremos experimentado, si optamos por vivir dentro de la organización de la sociedad y sus reglas, nos veremos ineludiblemente involucrados con el tema del dinero, y siempre requeriremos finalmente de éste, como medio de intercambio de bienes y servicios. De acuerdo a lo anterior, más vale intentar desarrollar nuestra relación con el dinero de la manera más provechosa e inteligente posible. En nuestra cultura se encuentra arraigado un concepto peyorativo sobre la acumulación de dinero y más aún, acerca de la
especulación.

Este concepto tiene su origen en la influencia de la tradición bíblica. Pero podemos observar que si bien las palabras de Jesús contienen muchas afirmaciones de crítica sobre la
riqueza y las posesiones materiales, El no condenaba la riqueza ni a los ricos como tales, sino que condenaba el apego desmedido a la riqueza, que hacía que las personas se olvidaran de todo principio ético con sus semejantes. La renuncia a la riqueza no es el mandato, sino ponerla al servicio de las necesidades de los demás. La riqueza se suele expresar como la acumulación de dinero o bienes equivalentes. El dinero simboliza el fruto del esfuerzo humano. Nos puede permitir hacer cosas que no se pueden comprar con él, como por ejemplo otorgarnos libertad. El tener la libertad e independencia para ganar el sustento diario es el lujo más grande al cual se puede aspirar. El verdadero millonario es aquél cuyo capital o renta no depende de nadie, y es suficiente para satisfacer sus necesidades y aspiraciones. El éxito, la fama, el dinero o el poder, tienen en común la propiedad de no garantizar una genuina satisfacción. El afán por conseguir acumular dinero sólo tendrá sentido si éste contribuye a lograr la paz y la felicidad. El dinero tiene la extraña cualidad de cambiar su valor para las personas. Habrá veces que perdemos el sentido de su cantidad y consideramos que U$1000 puede ser una cantidad poco importante, como también puede ocurrir otras veces que consideremos que es una suma enorme. En todo caso siempre es aconsejable tener el debido respeto por el dinero, porque es trabajo y energía condensada en esa forma. La capacidad de generar ingresos mediante el trabajo es una
condición propia de todas las personas y es el vehículo de su realización. La única fuente legítima de que dispone un individuo para acumular dinero es su capacidad de trabajo y, en función de éste, su capacidad de ahorro.

Pero lo más interesante es darnos cuenta de que para lograrlo debemos hacerlo a través de la utilización de nuestro cuerpo. Sin duda el capital más importante, que tenemos a nuestra disposición, es éste. Sólo a través de él podremos desarrollar la capacidad de trabajo, la capacidad cognoscitiva de nuestra mente, y el desarrollo espiritual para la realización de nuestro ser, en todos sus planos.

A través de este documento, hemos ido analizando distintos sistemas de ahorro, con distintos riesgos cada uno de ellos, pero como nuestro objetivo al inicio fue analizar ahorro a largo plazo, los comentarios se harán pensando en esta situación. Si analizamos las dos formas que existen para ahorrar a largo plazo, la de aportar un capital por una sola vez o la de aportar periódicamente un capital ya sea en sistemas de bajo, medio o alto riesgo, podemos llegar a la conclusión que si estamos a tiempo de hacer un ahorro a largo plazo con moderado riesgo, o sea, mejorar rentabilidades, es el camino que debemos tomar, ya que el “riesgo” no es tal en largo tiempo.

La capacidad de generar ingresos mediante el trabajo es una condición propia de todas las personas y es el vehículo de su realización. La única fuente legítima de que dispone un individuo para acumular dinero es su capacidad de trabajo y, en función de éste, su capacidad de ahorro.

La persona que quiera optar con su capital a rentabilidades mayores y se apasione administrando sus propios ahorros, debería atreverse a “jugar” a la Bolsa o transando divisas en Forex, pero con riesgo controlado. Ninguno de los dos sistemas anteriores debe considerarse como una opción de obtener ganancias fáciles confiando en la suerte. Lo que se debe hacer es desplazar las probabilidades a nuestro favor mediante el uso de información estadística acerca de la acción o comportamiento de las divisas. Sería muy recomendable que en los colegios se enseñara a nuestros hijos los conceptos acerca del dinero y el ahorro, respetando una visión integral del real significado para el ser humano. Como ha podido demostrarse, el poder escondido del ahorro se encuentra en la combinación de la tasa de interés y el largo plazo, siendo ambos factores muy importantes para lograr el crecimiento exponencial del capital, pero con la diferencia de que el tiempo transcurre sin esfuerzo, aunque sí se requiere afán para buscar la mejor alternativa para incrementar la tasa de interés.

Cuando el tiempo ya ha transcurrido habremos perdido el potencial de nuestro aliado natural, y ya poco se puede hacer para recuperar esa ventaja. No necesariamente significa transformarse en un avaro, ni que su vida se convierta en una tortura por conseguirlo, sino que en forma lenta y pausada, mediante el ahorro sistemático, pagando las deudas, pero cuidando la calidad de vida del presente, se puede lograr el poder escondido del ahorro. Como quiera que sea, los jóvenes no deberían dejar pasar el tiempo y no ahorrar, salvo que decidan no hacerlo en forma plenamente consciente de la trascendencia que tendrá esta decisión en su futuro. Como comentario final, no olvidemos que el dinero es sólo un medio para llegar a ser libres y disponer más tranquilidad para llegar a ser mejores personas.